Soldados de la agrupación de tropas rusas Vostok ('Este') han revelado los pormenores de la operación que les permitió tomar el control de la aldea de Petrovka, en la estratégica provincia de Zaporozhie.
Las tropas rusas desalojaron a las fuerzas ucranianas de sus posiciones fortificadas y consolidaron los nuevos frentes, asegurando un área de aproximadamente cinco kilómetros cuadrados que incluía líneas arboladas aledañas y nodos defensivos que sostenían la resistencia en la localidad.
El éxito, según explican, no radicó únicamente en el combate cuerpo a cuerpo, sino en una aproximación sigilosa y adaptativa bajo condiciones extremas. Grom ('Trueno'), comandante de un pelotón de asalto, destacó cuál fue la fase más crítica. "En general, lo más difícil es llegar. Limpiar puntos fortificados, pueblos o ciudades no es tan complicado en el combate de fusilería, como lo es alcanzarlos", afirmó.
Táctica de infiltración: pequeños grupos y mal tiempo como aliado
La táctica, dijo, estuvo condicionada por el terreno y los elementos. "Nos movíamos en pequeños grupos. Todo dependía del clima. Niebla, nieve, lluvia; […] para un asaltante esto es lo más importante, el mal tiempo", explicó. "En grupos grandes no hay manera de pasar, solo en pequeños, de 2 o 3 personas. Uno actúa, otro cubre, el tercero se desplaza. Así nos aproximábamos a las casas y lanzábamos granadas RGD", relató el militar.
"En algún lugar había sótanos. Llevamos con nosotros lanzagranadas RShG y TM [minas antitanque]. Lanzábamos TM a los sótanos", continuó. "Un búnker, al que no puedes alcanzar con fuego directo, ahora los hacen con giros. Colocas una TM en el techo, los aturde, y luego ya entras corriendo, lo limpias", explicó.
Más que un punto en el mapa, una llave para el futuro
La configuración misma de Petrovka definió el ritmo del avance. Maks, comandante de un grupo de asalto, lo explicó: "El asentamiento de Petrovka es en esencia una calle, así que basándonos en cada casa, liberamos con bastante éxito este asentamiento".
La captura de esta pequeña aldea trasciende lo táctico. El mismo Maks subrayó su valor estratégico: "Una vez liberada Petrovka, nuestra unidad ha establecido un trampolín para futuras acciones dirigidas a la liberación de la provincia de Zaporozhie".


