El canciller alemán Friedrich Merz abrió la Conferencia de Seguridad de Múnich este viernes lanzando un ataque contra China y Rusia, y dirigiendo una critica discrepante a Estados Unidos.
Según Merz, tras el inicio del conflicto ruso-ucraniano en 2022, el mundo ha "entrado en una nueva fase de conflictos abiertos".
"Juntos hemos entrado en una era que, una vez más, se caracteriza abiertamente por el poder y la política de las grandes potencias", dijo.
Merz: "Nuestra libertad ya no es un hecho; está en juego"En la apertura de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el canciller de Alemania destacó la importancia de que Europa cambie su mentalidad. pic.twitter.com/NZoVlaWB2Q
— RT en Español (@ActualidadRT) February 13, 2026
"China quiere ser líder en la configuración del mundo"
Merz advirtió sobre el cambio de equilibrio global al señalar el papel creciente de Pekín. "China quiere ser líder en la configuración del mundo y ha sentado las bases para ello durante muchos años, con paciencia estratégica", afirmó, añadiendo que "en un futuro previsible" podría situarse "en pie de igualdad con Estados Unidos en términos militares".
Según Merz, el gigante asiático "utiliza sistemáticamente las dependencias de otros y redefine el orden internacional a su favor". En este contexto, el jefe del Gobierno alemán sostuvo que, si hubo un momento unipolar tras la caída del Muro de Berlín, "hace tiempo que pasó". "Estados Unidos ha visto cuestionado su liderazgo y es posible que lo haya perdido", añadió.
Al mismo tiempo, señaló que "los recursos naturales, las tecnologías y las cadenas de suministro se están convirtiendo en herramientas de negociación en el juego de suma cero de las grandes potencias", un "juego peligroso" —dijo— que afecta primero a los actores pequeños y, más adelante, probablemente también a los grandes.
"Nuestros amigos de Estados Unidos se están adaptando a ello a un ritmo rápido", señaló Merz. "Se han dado cuenta de su propia necesidad de ponerse al día con China en algunos ámbitos y están sacando consecuencias radicales en su estrategia de seguridad nacional", aunque —puntualizó— de una manera que, a su juicio, no frena esta tendencia, "sino que la acelera".
Volver "a tejer la confianza transatlántica"
Al mismo tiempo, el canciller alemán lanzó una crítica a la política de Washington, al subrayar que Europa "no cree en los aranceles ni en el proteccionismo, sino en el libre comercio". "Nos adherimos a los acuerdos climáticos y a la Organización Mundial de la Salud, porque estamos convencidos", en contraste —dijo— con algunas decisiones recientes de Washington.
Por otro lado, dirigió un mensaje a la potencia norteamericana, mezcla de advertencia y de súplica, al afirmar que "los estrategas del Pentágono son muy conscientes" de que la OTAN es una "ventaja competitiva" tanto de Europa como de Estados Unidos.
"Durante tres generaciones, la confianza entre aliados, socios y amigos ha convertido a la OTAN en la alianza más fuerte de todos los tiempos. Europa sabe muy bien lo valiosa que es en la era de las grandes potencias y la rivalidad", expuso, insistiendo en que "ni siquiera Estados Unidos tendrá el poder suficiente para actuar en solitario", por lo que hizo un llamado a Washington para reparar y volver "a tejer la confianza transatlántica".
- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha subrayado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Indicó que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas, la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.


