Rusia está preparada para restablecer los envíos de petróleo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba si el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, pone fin a sus presiones, informó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, este martes.
"Desde el punto de vista técnico, tenemos obligaciones contractuales con Hungría, pero después de que comenzara el chantaje del régimen de Kiev, esos suministros fueron suspendidos", explicó el vocero.
Según Peskov, "todo depende del régimen de Kiev: de si abrirán el oleoducto y pondrán fin al chantaje". "En este momento, la parte rusa sigue dispuesta [a reanudar el suministro]", agregó.
Mordiendo la mano que le da de comer
En medio del panorama de escasez global de recursos energéticos, el régimen de Kiev continúa con su serie de ataques contra las infraestructuras energéticas rusas. Durante la última semana de marzo, Ucrania lanzó cinco ataques contra la terminal petrolera de Ust-Luga, en la provincia de Leningrado. También fue objeto de ataques el puerto de Primorsk, ubicado en la misma región.
En este contexto, a inicios de este mes se detectaron varios artefactos explosivos en territorio serbio cerca del gasoducto BalkanStream, una extensión del TurkStream, que transporta gas ruso a Bulgaria, Serbia y Hungría a través de Turquía.
¿Qué es el TurkStream y por qué es tan importante?
El primer ministro saliente de Hungría, Viktor Orbán, ha defendido en repetidas ocasiones la importancia de mantener el suministro de energía rusa. A finales de marzo, reiteró su denuncia de que el líder del régimen ucraniano bloquea el tránsito de crudo ruso por el Druzhba para fomentar la inestabilidad en Hungría.
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