La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó este martes al exdiputado, Eduardo Bolsonaro, a cuatro años y dos meses de cárcel por coacción, en su intento de boicotear el juicio por golpismo contra su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El STF tomó esta decisión de forma unánime, con los votos a favor de los magistrados Alexandre de Moraes, juez instructor del caso; Cristiano Zanin; Cármen Lúcia; y Flávio Dino, presidente del panel.
Bolsonaro fue sentenciado bajo un régimen semiabierto y a pagar una multa equivalente a 50 días de salario. Además, fue declarado inhabilitado para ocupar cargos públicos desde la fecha de su condena hasta ocho años después de haber cumplido su pena.
"No es función de un diputado federal brasileño ejercer presión en el extranjero contra su propio país. Incluso si estuvieran en funciones y no de baja, incluso si estuvieran en el cargo, no estarían amparados por la inmunidad parlamentaria", dijo Moraes citado por medios locales.
El año pasado, el entonces diputado federal viajó a EE.UU. para impulsar una campaña que pretendía impedir la condena contra su progenitor, a la postre sentenciado a 27 años de cárcel por liderar una trama golpista.
Además, trabajó activamente para que la imposición de un arancel del 50 % a las importaciones brasileñas estuviera vinculada a las decisiones del STF sobre su padre, según la tesis fiscal.
Bolsonaro, muy activo en redes sociales, hasta ahora no se ha pronunciado sobre la condena en su contra.


