La exministra de Defensa chilena Maya Fernández, nieta del expresidente Salvador Allende, cuestionó este jueves las declaraciones de Javier Milei sobre el período iniciado tras el derrocamiento de su abuelo en el golpe de Estado de 1973. Las declaraciones del mandatario argentino "son en extremo graves", afirmó Fernández en una declaración pública.
"En primer lugar, porque elogia el derrocamiento de un presidente elegido democráticamente", sostuvo Fernández. A su juicio, esa interpretación de la historia chilena "normaliza la ruptura institucional y el golpe de Estado, una idea que ningún país que valore su democracia debería tolerar, y menos aún celebrar destempladamente".
Compartimos la declaración de Maya Fernández Allende ante los dichos recientes del presidente de Argentina. pic.twitter.com/9SCfIIPymJ
— Fund. Salvador Allende (@FSAllende) September 3, 2026
Milei había afirmado horas antes, durante la apertura del Foro de Madrid en Santiago (Chile), que "tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años". Según el presidente argentino, gracias a ese proceso el país se convirtió "sin lugar a dudas" en "la envidia en términos económicos de toda la región".
La afirmación abarca los 17 años de la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet, quien llegó al poder tras el golpe del 11 de septiembre de 1973 y gobernó hasta 1990. Milei no mencionó directamente al dictador durante ese tramo de su discurso.
Fernández destacó además que las declaraciones se producen pocos días antes de un nuevo aniversario del golpe de Estado. "Esa gravedad se agudiza por el momento y el lugar en que fue pronunciada: a días de conmemorarse el 11 de septiembre", señaló.
La exministra recordó que esa fecha marcó el comienzo de "una dictadura responsable de torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y graves violaciones a los derechos humanos". Asimismo, acusó a Milei de mostrar con sus palabras una "preocupante indolencia hacia las víctimas y sus familias", además de "una falta de respeto por la memoria democrática de Chile" y "una profunda falta de humanidad".
El Partido Socialista de Chile también repudió las declaraciones y consideró "inaceptable que un mandatario extranjero venga a Chile a reivindicar un golpe de Estado contra un presidente elegido democráticamente". Según informó La Tercera, la formación sostuvo que existen razones suficientes para que el Gobierno chileno exprese formalmente su rechazo a las palabras de Milei.


